No solo de realidad debemos estar hechos. A veces las emociones deben aflorar para recordarnos que somos humanos
miércoles, 6 de abril de 2011
Un poco de novela
sábado, 26 de marzo de 2011
De mi relación con la capital
miércoles, 9 de marzo de 2011
Confesiones de una mala mujer
Este relato está inspirado en las cientos, o tal vez miles de conversaciones con diferentes mujeres a lo largo de mis 29 años. Confesiones que me hicieron, y confesiones que algunas veces hice.
No ha sido la noche especial que esperaba. Aunque nose porque sigo esperando a que alguna lo sea.
Fue el mismo show: una llamada, un encuentro, alcohol y un polvo satisfactorio, más no memorable; voltearme, vestirme e irme. ¿El mejor momento de la noche? Cuando me acosté sola en mi cama.
Dejé de llevar la cuenta de cuantas veces a sucedido lo mismo, y cuantas veces he experimentado el mismo vacío. Ese vacío que persigue a las malas mujeres, como yo.
Si, he sido una mala mujer y durante mucho tiempo. Cumplo con las tres características básicas: Promiscua: Si. Egoísta: Muchas veces. Sola: Siempre…
Confieso que la norma social de castidad impuesta a las mujeres, me fastidia. Acepto que hombres y mujeres no somos iguales, y no lo seremos. Pero cuando se trata de placer, tenemos el mismo derecho a buscarlo, y obtenerlo.
No voy a negar que he roto la norma, y la moral la engaveté en más de una oportunidad. Por momentos dejé de pensar en el no le hagas a los demás lo que no te gustan que te hagan. Es cierto, nose hace; pero a veces me ha sido difícil no… Mentira! No me ha dado la gana de pararle bolas. Otros engañaron a sus parejas conmigo, y me lo gocé.
Aunque aquella noche de septiembre cuando me encontré con él, mi concepto de lo incorrecto cambió. Cuando me desperté a su lado y lo sentí, me dieron ganas de seguir sintiendo lo mismo todos los días. Creo que estaba… feliz; si si, lo estaba. Inclusive, cuando lo escuché hablando por teléfono con ella, no me importó, no me molestó, no me incomodó (bueno, un poquito).
Pero a las malas mujeres la falsa idea de la felicidad nos dura poco. Fue con ese maldito mensaje erróneamente enviado que la realidad me dio un golpe directo a la quijada. Estaba metida en el medio de algo que no era mío, que no me pertenecía. Estaba evitando que una pareja correctamente establecida disfrutara de un fin de semana romántico. ¿Por qué lo estaba haciendo? ¿Qué me pasaba? ¿Por qué ahora me importaba hacerle daño a otra?
Allí fue que entendí que una mala mujer nunca será la primera, nunca será tomada en serio. Estamos para complacer, no para ser complacidas. Yo nunca iba a ser tomada en serio. Una mala mujer no obtiene el titulo de “señora”, o de “la principal” Ella no tenía la culpa, no la tiene. No tengo porque hacerle daño. Ella se ganó su título, y él la escogió como compañera de vida.
Una mala mujer, nunca será suficiente para ningún hombre aunque este diga lo contrario. No es cierto que tengamos todo, ni que seamos espectaculares, ni que llegaremos a tener el mundo a nuestros pies. Una mala mujer no basta, no es lo que un hombre quiere. No se enamoran de nosotras. Nadie se enamora de las malas mujeres. No lo merecemos. Yo no lo merezco.
Una mala mujer se conforma con las pocas horas disponibles del hombre. Se conforma con la clandestinidad, y con los gestos diplomáticos en público. Se conforma con sonreír, gozar y entregarse en la intimidad, y pretender que todo es perfecto; y las lágrimas las contiene. Se conforma con esperar una llamada o un mensaje, y a tragarse las ganas de saber de él. Las malas mujeres se conforman con amar y no ser amadas. Una mala mujer se conforma con ser la otra, siempre.
Y cuando no se conforma, una mala mujer se queda sola.
Confieso que me enamoré, y que después de tanto tiempo seguí creyendo, y seguí sintiendo. Pero no me conformé. Y aquí estoy, sola, como siempre…
Confieso que he sido una mala mujer, pero me cansé de serlo.
domingo, 27 de febrero de 2011
¿Qué es la paz?
jueves, 17 de febrero de 2011
Otro año más

Hoy estoy llegando a los 29 años. Me veo de 23 y me siento de 40.
Tengo lo básico, he conseguido lo básico. Pero nada extraordinario. Para este día, y esta edad pensaba que iba a estar comiéndome el mundo. No tengo el trabajo exitoso y reconocido con el que siempre he soñado, me lo arrebataron de las manos. No tengo grandes bienes materiales (entiéndase carro o vivienda propia), y por supuesto la independencia es casi una utopía. Tengo casi 30 años y tengo que pretender que no siento y no quiero. Ando mendigando amor cuando se suponía que para este día, y a esta edad estaría celebrando dichosa con mi compañero de vida y probablemente mi hijo o hijos.
Hoy que es un día para celebrar, tengo que trabajar doble turno para poder tener un ingreso extra, y para pagar la tarjeta de crédito que llegó al límite por un gasto imprevisto. Y por esto no puedo irme a cenar con mis viejos. A parte tengo una reunión donde se que me dirán que prontamente me quedaré sin trabajo, y con la buena situación de este país… Y para colmo, no tengo quien me saque a comer o me invite un helado, o un trago, o simplemente me lleve a dar una vuelta. Nadie quien me de un regalo tonto, o una flor, o un dulce. No lo tuve en San Valentín, y no lo tendré hoy (él ya tuvo su San Valentín y su cumpleaños, y su aniversario, y su navidad y su año nuevo y su todo con quien debe). Parece que estoy quedando por fuera de muchas ecuaciones.
Así que no tengo ganas de celebrar, no tengo motivos, no tengo dinero, no tengo gente y no tengo tiempo.
lunes, 14 de febrero de 2011
viernes, 17 de diciembre de 2010
Navidad 2010

viernes, 26 de noviembre de 2010
miércoles, 10 de noviembre de 2010
Sobre el sindrome de abstinencia
jueves, 14 de octubre de 2010
2das partes...
lunes, 6 de septiembre de 2010
¿Qué quieres de mi?
- ¿Como que que quiero de ti?
- Tú entendiste la pregunta... Cuentame.
- De querer... debería empezar a decir quería. Ya no vas a estar para seguir queriendo.
- Bueno, quedan 9 días de los cuales podrías aprovechar. ¿O no quieres?
- Eso quiero, pero... ¿como hago?
- ... como te dije, no es cien porciento seguro. Estoy esperando confirmación.
- Entonces seguiré queriendo durante 9 días, y luego dejaré de querer...
lunes, 16 de agosto de 2010
No puedo evitar recordar bonito
Como bien te dije en ese mensaje, no puedo evitar recordar bonito y llorar amargamente por lo que pudo llegar a ser. Aún tienes la capacidad de sacarme lágrimas y sonrisas a pesar del tiempo. Aún se me eriza la piel al recordar nuestro primer encuentro, y nuestro primer beso, y ese día lleno de paseos, frío, lluvia, montaña, historia. Todas la palabras y los sobrenombres cariñosos.
Así como te reclamé varias veces por tu decisión, y te dije lo que pensé y sigo pensando de ti. Así mismo reconozco y te digo dejando el orgullo a un lado, que se que nunca voy a encontrar a alguien que me trate ni que me quiera ni que me haga sentir como lo hiciste tú. Lamentablemente entre nosotros no puede haber puntos medios ni grises, a pesar de tu manía de buscar el equilibrio y el balance en todo. O somos, o no somos.
Extraño lo que fuimos, extraño a aquel que conocí y extraño a la que era contigo. Y que aunque entre nosotros no queden más palabras, quiero que siempre tengas presente lo bonito que me pusiste la vida, y que eso lo recuerdo con una sonrisa y te lo agradezco.
Se feliz, que yo trato de hacer lo mismo...
lunes, 2 de agosto de 2010
Intentado...
Sigo intentado... Intentado hacer lo mejor posible mi trabajo (y lo he logrado);
intentado que el dinero me alcance a pesar de la inflación (no lo he logrado tanto);
intentado mantenerme optimista ante todo lo que parece venir en los proximos meses;
intentado no sentirme depre cuando veo que mis amigos se casan;
intentado no dejarme caer cuando me veo sola;
intentado entender porque pasan muchas cosas;
intentado educar a la gente (hasta donde pueda);
intentado no llamar o escribir a quien no debo;
intentado evitar a quien debo (pero como me cuesta)
Ahi voy... como puedo y con lo que puedo, intentado no sentir tanto cunado no debo, he intentando sentir mucho cuando si debo.
